Fútbol, regionalismo y algo más.
Estimados radioyentes: el miércoles cuando el último penalti del equipo Fulmínense fue magistralmente rechazado por el Pancho Cevallos “las Manos del Ecuador” vi a algunos jóvenes llorar y pensé que era la emoción por la victoria del equipo ecuatoriano y quiero subrayar ecuatoriano. Al otro día saludé con un amigo y al preguntarle por el resultado del partido me respondió con un exabrupto.
Estos actos me provocaron algunas reflexiones: ¿qué necesitamos para convertirnos en una nación? ¿Algún desastre natural que amenace arrasar con todo? ¿Una convulsión social estremecedora? ¿Una dictadura hitleriana?



