Seguridad, economía y felicidad.


El psicólogo estadounidense Abraham Maslov estudió profundamente las motivaciones del ser humano y su conducta. Su teoría sintetizada en una famosa pirámide es de gran difusión en estudiantes de sociología, psicología y otras ramas que se dedican a los problemas del hombre.  Maslov dijo que el hombre tiene un primer nivel en la pirámide que es  la subsistencia sin la cual es imposible vivir.

En el segundo nivel  ubicó a la seguridad. Aquí está presente la seguridad de la vida, la económica y la emocional. ¿Es posible, amigos, vivir plenamente, tener una existencia feliz  sin seguridad? Evidentemente que no.

Maslov señaló otros niveles pero detengámonos en este último objeto de nuestro comentario de hoy.

La seguridad vital se afecta con las guerras, los cataclismos naturales, las enfermedades contagiosas o sin atención y también por la violencia delincuencial. Cuando no sabemos con certeza si regresaremos a nuestra casa cada día con nuestro dinero, objetos o con vida podemos plantear que nuestra conducta y comportamiento  estará permeada  de esa realidad.

Como padres de familia apreciamos cada día a nuestros hijos ir a la escuela, colegio, universidad o trabajo pero no tendremos la certeza de que regresarán,  la inseguridad se apodera de nosotros. ¿Podemos trabajar sin preocupaciones cuando cada día un padre, una madre, un esposo o esposa culmina el día llorando por que le han arrebatado la vida de un ser querido por personas inadaptadas a la vida en sociedad?

¿Pueden fomentarse los negocios cuando algunos miembros de la constituyente sienten una verdadera fobia y se erizan cuando se escucha la frase propiedad privada, ganancia o riqueza y se envían mensajes donde a futuro dependerá de un hilo ser dueño o expropiado? La seguridad económica depende  de claros mensajes presentes y futuros.

Otro ángulo del tema es el papel de los diferentes actores sociales. Respeto y considero- puesto que ponen también sus muertos en esta lucha- a los miembros de la policía nacional que a veces con recursos del siglo XIX se enfrentan a antisociales capaces de cometer un crimen por un reloj, celular o cualquier otro objeto.

La sociedad tiene que ser capaz de proporcionarse la seguridad. Para eso tiene varios instrumentos. Lo preventivo, lo sancionador y lo represivo. Considero  particularmente que en la problemática de la seguridad vital se carga la mano a la crítica policial.  Si tuviéramos la mejor policía del mundo, con los mejores equipos,  laboratorios  y altos salarios manteniendo otras variables como el 2×1, la evasión irritante de presentarse en los juicios y las condenas leves por delitos graves o reincidencias estaríamos igual que ahora.  Las leyes son algo vivo que permiten salvar y proteger la sociedad y su vivir. Si las conductas delictivas ascienden en peligrosidad entonces las sanciones deben ascender. La legislación y la conducta de los jueces tiene que estar a la altura de nuestra inseguridad permanente.

Sabemos la explicación sociológica de la delincuencia pero no podemos permitir que vivan entre nosotros las personas imposibilitadas de vivir en sociedad y que delinquen permanentemente.  Países que aplican la acumulación de penas en las que algunos acusados por delitos graves obtienen penas de 100 años o más abordan este asunto con la mayor seriedad y profundidad. La sociedad, repito es un conjunto entre otras cosas de seres humanos, que tiene el deber y el derecho de protegerse a sí misma.

La presión social debe hacerse sobre todos los elementos que intervienen en el acto delictivo: policía. Jueces, abogados, educación, empleo, trabajo social y otros factores que intervienen. Los dos más cercanos la policía y los jueces tienen que actuar más eficiente y conscientemente a la altura de la peligrosidad diaria de nuestras vidas, incluyendo la de ellos.

La proclamada Revolución Ciudadana debe luchar por el derecho a la vida y también por el derecho a seguir viviendo. Son conocidas las cifras  de cuantos niños mueren por mil nacidos  vivos y aparecen en los análisis del trabajo de Salud ¿cuántos mueren asesinados al año por mil habitantes? ¿Alguien llevará esa estadística?

Por favor, mientras alguien hace las cuentas cuiden de nosotros.

Editorial Radio Sucre, lunes 30 de junio del 2008

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