De nuevo la guerra verbal


Los forjadores de la Democracia Representativa concibieron la misma como la elección de representantes populares para otorgar leyes que beneficiaran a todos y proteger a los humildes. La historia de esta democracia a demostrado que la realidad ha sido, en ocasiones y lugares  otra.

 

El funcionamiento de esa democracia ha tenido sus expresiones esquizofrénicas. La monopolización del poder por partidos y sectores de las clases económicamente más pudientes, la corrupción  enraizada y difundida en amplios  sectores de la sociedad y el olvido de los más pobres han generado un resentimiento en la población de muchos países  de los cuales nuestro Ecuador es un ejemplo vivo y cercano.

 

El desplazamiento del poder por un movimiento joven ha insuflado energías y esperanzas a los sectores más humildes y a todos aquellos con deseos de cambio. El desgaste político, sin embargo comenzó en fecha temprana por los estilos de liderazgo  personales, los ataques a diferentes sectores y la toma de medidas con afectaciones a intereses diversos. A veces y observando la historia política universal nos hacemos la pregunta¿ es que todos los procesos de cambios sociales profundos tienen que  ser realmente divisorios, dolorosos, de confrontación aguda  y excluyentes?  La Revolución Francesa tuvo diferentes momentos y el más sangriento liderado por Robespierre donde el sector más radical encabezó el proceso culminó con su gestor en la guillotina. La Revolución Rusa que se propuso saltar del feudalismo al socialismo produjo ríos de sangre para su triunfo y forjó sus propios  dragones. En su lecho de muerte cuando le preguntaron a Lenín quien debía ser su sucesor dijo: busquen a alguien con las virtudes de Stalin  pero no con sus defectos y nómbrenlo Secretario General.

 

Sin idealismos infantiles en pleno siglo XXI  deben  alcanzarse cambios con la mayor participación de sectores posibles de la sociedad. Los procesos exitosos del mundo de hoy se han producido por los consensos, las guerras verbales, ofensivas, traumáticas han logrado la victoria momentánea de partidos o movimientos pero no el de los países.

 

Como dijo el autor norteamericano  Ernest Hemingway digamos “Adiós a las Armas” y construyamos una sociedad de tolerancia, solidaria,  construida con una estructura social donde la ley impere y la convivencia humana sea viable. Pretender erigir un sistema justo fomentando el odio y la división supuestamente clasista hará crecer nuestros problemas sociales y económicos. El verdadero liderazgo es impulsar el desarrollo con todos los elementos de la sociedad.

 

Como dijo el prócer José Martí en un famoso discurso político: ”Con todos y para el bien de todos”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s